Preguntas Frecuentes

¿Qué son las ITS?

Las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) se propagan principalmente de persona a persona a través de contactos sexuales. Algunas, como el VIH y la sífilis, también se pueden transmitir durante el embarazo y parto, desde la madre al hijo, así como a través de las transfusiones sanguíneas y trasplantes.

Las ITS son causadas por bacterias, virus y parásitos:

Por bacterias:
-    Neisseria gonorrhoeae (gonorrea o infección gonocócica);
-    Chlamydia trachomatis (clamidiasis);
-    Treponema pallidum (sífilis);

Por virus:
-    Virus de la inmunodeficiencia humana (VIH);
-    Virus del herpes simple de tipo 2 (herpes genital) ;
-    Papilomavirus humanos (verrugas genitales y, algunos tipos de este virus, cáncer del cuello del útero en la mujer);
-    Virus de la hepatitis B (hepatitis, que en los casos crónicos puede ocasionar cáncer de hígado);
-    Citomegalovirus (inflamación de diferentes órganos, como el cerebro, los ojos y los intestinos).

Por parásitos:
-    Trichomonas vaginalis (tricomoniasis vaginal);
-    Candida albicans (vulvovaginitis en la mujer y balanopostitis [inflamación del glande y el prepucio] en el hombre).

¿Cómo sé que tengo una ITS?

Como las ITS provienen distintos microorganismos, provocan distintas reacciones, incluso algunas pueden ser asintomáticas por largo tiempo. Así, por ejemplo, hasta un 70% de las mujeres y una importante proporción de hombres con infecciones gonocócicas o clamidiales no presentan ningún síntoma. El VIH puede pasar largos periodos sin ser detectado, incluso por exámenes de sangre, por eso es importante conocer cada una y tomar precauciones antes, durante y después del contacto sexual.

¿Qué efectos negativos puede producir en la mujer?

Si la ITS no es tratada, pueden tener repercusiones muy importantes en la salud reproductiva, materna y neonatal. Las ITS son la principal causa prevenible de infertilidad. Por ejemplo, un 10 a 40% de las mujeres con infecciones clamidiales no tratadas presentan un cuadro llamado enfermedad inflamatoria pélvica (EIP), que es sintomática. El daño de las trompas por la infección es responsable del 30 a 40% de los casos de infertilidad femenina. Además, la probabilidad de tener embarazos ectópicos (tubáricos) es 6 a 10 veces mayor en las mujeres que han sufrido EIP que en las que no la han sufrido, y un 40 a 50% de los embarazos ectópicos pueden atribuirse a episodios anteriores de EIP.
La infección por algunos tipos de Virus Papiloma  Humano (VPH) puede llevar a la aparición de cánceres genitales, en particular del cuello uterino en la mujer.
 
¿Qué efectos negativos puede producir en el embarazo?

Si las ITS no son tratadas se pueden asociar a infecciones congénitas y perinatales en los recién nacidos.
En mujeres con sífilis temprana no tratada el 25% de los embarazos acaban en muerte fetal* y el 14% en muerte neonatal*, lo cual representa una mortalidad perinatal general de aproximadamente un 40%.
En mujeres con infecciones gonocócicas no tratadas, los abortos espontáneos y los partos prematuros pueden llegar al 35%, y las muertes perinatales al 10%. En ausencia de profilaxis, un 30 a 50% de los lactantes cuyas madres tenían gonorrea no tratada y hasta un 30% de aquellos cuyas madres tenían infecciones clamidiales no tratadas contraen infecciones oculares graves (oftalmia neonatal) que pueden ser causa de ceguera si no se tratan rápidamente. En todo el mundo, esta afección causa ceguera a unos 1000-4000 recién nacidos cada año.

¿Qué efectos negativos puede producir en el hombre?

Existen diversos efectos para el género masculino, la mayoría a largo plazo. El Virus Papiloma Humano (VPH) lo más probable es que no presente ningún síntoma, sin embargo, puede existir la presencia de verrugas genitales como también el desarrollo de cáncer (de pene y/o ano), debido a sus varios genotipos. Este virus no es posible erradicarlo aún en la actualidad y es altamente contagioso.
Otras ITS podrán causar molestias como dolor al orinar, inflamación de la próstata, secresiones purulentas, lesiones de distintas envergaduras,  e inclusive uretritis que podrían causar daño permanente a los órganos reproductores.